- 10/21/2011 08:15:00 a. m.
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Desde que Vueling "me" quitó el vuelo Sevilla-Roma que arrivaba a Fiumicino, tuve que volver a aprender los modos de moverme y llegar a los aeropuertos de la capital italiana, ya que no me quedó más remedio que optar por Ryanair para mi visita a Roma, y en este caso el vuelo llega a Ciampino.
Al ser un aeropuerto de operación de la línea irlandesa, lo más fácil era suponer que existiría el servicio TERRAVISION que ofrece la misma compañía, y en efecto es así. Como en cualquier terminal romana, la espera a que te pongan a disposición tu maleta en la cinta rotativa supera siempre los veinte minutos, pero no desde que llega el avión sino desde que llegas a la cinta. Una vez que la recoges, enseguida encuentras la salida y allí mismo están los autobuses a tu disposición que por 6€ te llevan a la estación de TERMINI.
La sorpresa fue que al llegar a la estación, el autobús te deja en la puerta de un café que han montado en el mismísimo edificio de la estación de tren, sobre vía Marsala, y que es bastante cómodo y amable, sobre todo para cuando tienes que ir de vuelta al aeropuerto. Se llama TERRACAFÉ , y lo han definido bajo el concepto FOOD FUN & FASHION, y lo más importante es que tienen un mostrador donde te informan de los horarios de partida de los buses que conectan con todos los aeropuertos, y te asesoran sobre el tiempo estimativo que necesitas para llegar cómodo a tu vuelo.
De todas maneras, los dependientes conservan el estilo Ryanair y no pierden tiempo dándote muchas explicaciones, tratan de que te enteres rápido de la información, y no se detienen mucho en aquellos que tienen dificultad de idioma. En cuanto al precio, un tramo a Ciampino cuesta 6€ (en la publicidad estampada en el autobús dice 4€), y el ida y vuelta lo puedes adquirir por 11€. Hay que estar atentos cuando viajamos a los aeropuertos en bus, sobre todo a horas punta ya que podemos pasar un mal trago.Pero en mi caso, tomé el vuelo de vuelta por la mañana, por lo cual mi autobús salia a las 7 de Términi, y el recorrido al aeropuerto de Ciampino a esa hora no presentó problemas de atascos.
En cuanto a el traslado a Fiumicino, el trayecto cuesta 8€, mientras que el tren cobra 14€. En este caso hay que ser más cautos a la hora de elegir el medio para llegar al aeropuerto, ya que Fiumicino se encuentra a 20 kms de Roma , y la probabilidad de atascos en horas punta es mayor que la de Ciampino. En este caso , es muy recomendable , sobre todo cuando llegas, que no tienes la presión de llegar a una hora determinada, el Shuttle (www.sitbusshuttle.it) que además tiene una parada en Plaza Cavour antes de llegar a Términi. Un trayecto cuesta 8€, e ida y vuelta, 15€.
Al ser un aeropuerto de operación de la línea irlandesa, lo más fácil era suponer que existiría el servicio TERRAVISION que ofrece la misma compañía, y en efecto es así. Como en cualquier terminal romana, la espera a que te pongan a disposición tu maleta en la cinta rotativa supera siempre los veinte minutos, pero no desde que llega el avión sino desde que llegas a la cinta. Una vez que la recoges, enseguida encuentras la salida y allí mismo están los autobuses a tu disposición que por 6€ te llevan a la estación de TERMINI.
La sorpresa fue que al llegar a la estación, el autobús te deja en la puerta de un café que han montado en el mismísimo edificio de la estación de tren, sobre vía Marsala, y que es bastante cómodo y amable, sobre todo para cuando tienes que ir de vuelta al aeropuerto. Se llama TERRACAFÉ , y lo han definido bajo el concepto FOOD FUN & FASHION, y lo más importante es que tienen un mostrador donde te informan de los horarios de partida de los buses que conectan con todos los aeropuertos, y te asesoran sobre el tiempo estimativo que necesitas para llegar cómodo a tu vuelo.
De todas maneras, los dependientes conservan el estilo Ryanair y no pierden tiempo dándote muchas explicaciones, tratan de que te enteres rápido de la información, y no se detienen mucho en aquellos que tienen dificultad de idioma. En cuanto al precio, un tramo a Ciampino cuesta 6€ (en la publicidad estampada en el autobús dice 4€), y el ida y vuelta lo puedes adquirir por 11€. Hay que estar atentos cuando viajamos a los aeropuertos en bus, sobre todo a horas punta ya que podemos pasar un mal trago.Pero en mi caso, tomé el vuelo de vuelta por la mañana, por lo cual mi autobús salia a las 7 de Términi, y el recorrido al aeropuerto de Ciampino a esa hora no presentó problemas de atascos.
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| El Terracafé de Términi |
- 10/17/2011 06:18:00 a. m.
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"ITALIA is different" podría ser un lema de diferenciación positiva apuntando a virtudes particulares, pero en este caso, señalan la excepción de una experiencia que está resultando positiva en varios países europeos, y que sin embargo en Italia de momento no ha tenido éxito. . El sistema de alquiler de bicicletas público que tan bien está funcionando en las ciudades francesas , o en Barcelona o Sevilla, por citar los casos de más exito en España, no son transplantables al caso romano.
El sistema se implantó en el 2008, bajo el mandato del alcalde Walter Beltroni, cuando se instalaron 250 bicicletas, con la prospectiva de que a fin de ese año se llegara a 2000 unidades disponibles para los usuarios. La oferta de pedalear por Roma casi gratis, gustó tanto que la mayoría optó por llevarse la bicicleta a su casa. El problema es que , a diferencia de cómo se hace en Francia, o en Sevilla o Barcelona , el mecanismo de alquiler no pedía una cifra en caución con la tarjeta de crédito del usuario , ni los vehículos tenían GPS para ser ubicados en caso de hurto. De ahí que la capital italiana ostenta el récord de más bicicletas robadas que en ninguna ciudad europea. A tal punto que el servicio se ha suspendido para ser mejorado.
De todas maneras, el asesor capitalino para el Medio Ambiente, Marco Visconti, anunció que en el próximo marzo, "tendremos un servicio serio como aquellos de las mejores capitales europeas". La modificación será la implantación de la caución y el GPS, y seguramente haga falta un poco de concienciación, en una ciudad donde las bicicletas no sólo servirán a los ciudadanos romanos sino a los millones de turistas que la pisan cada día. No obstante , quienes opten por el equilibrio en dos ruedas, mucho tendrán que luchar por ser respetados en el tráfico, ya que es caótico, febril e irreverente a todo lo que no sea un vehículo a motor.
El sistema se implantó en el 2008, bajo el mandato del alcalde Walter Beltroni, cuando se instalaron 250 bicicletas, con la prospectiva de que a fin de ese año se llegara a 2000 unidades disponibles para los usuarios. La oferta de pedalear por Roma casi gratis, gustó tanto que la mayoría optó por llevarse la bicicleta a su casa. El problema es que , a diferencia de cómo se hace en Francia, o en Sevilla o Barcelona , el mecanismo de alquiler no pedía una cifra en caución con la tarjeta de crédito del usuario , ni los vehículos tenían GPS para ser ubicados en caso de hurto. De ahí que la capital italiana ostenta el récord de más bicicletas robadas que en ninguna ciudad europea. A tal punto que el servicio se ha suspendido para ser mejorado.
De todas maneras, el asesor capitalino para el Medio Ambiente, Marco Visconti, anunció que en el próximo marzo, "tendremos un servicio serio como aquellos de las mejores capitales europeas". La modificación será la implantación de la caución y el GPS, y seguramente haga falta un poco de concienciación, en una ciudad donde las bicicletas no sólo servirán a los ciudadanos romanos sino a los millones de turistas que la pisan cada día. No obstante , quienes opten por el equilibrio en dos ruedas, mucho tendrán que luchar por ser respetados en el tráfico, ya que es caótico, febril e irreverente a todo lo que no sea un vehículo a motor.
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| Así quedaron los Locks de las bicis |
- 10/17/2011 05:15:00 a. m.
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- 10/12/2011 09:12:00 a. m.
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Casi siempre que caminé por Roma lo hice sola. Y siempre fui feliz. En invierno, en primavera en verano, siempre he tenido la sensación de estar en la ciudad de ciudades , en el epicentro de nuestra cultura, en la matriz de todo lo que ha dado Europa.
Roma es naranja, naranja tirando a ocre, naranja cálido, naranja enrarecido de polvo y humedad. Le da personalidad ese color, la hace cálida. Es raro que una ciudad sea de un color vivo, casi todas son grises, aún las bellas como Paris.
En cambio ella es naranaja y elegante. También ruidosa, pero no te importa, porque cuando estás de visita el ruido de los coches te suena a la música del lugar. También corres el riesgo de ser atropellado, nadie se para en las líneas de zebra frente a un peatón. Aún así, da gusto caminar sus calles, mirar para arriba a riesgo de ser envestida por un automovilista o motorista, da placer también tratar de camuflarte entre los romanos en su cotidianeidad, para lo cual hay que abrirse de las calles principales.
Y si bien es verdad que cuando caminas por el centro es inevitable tropezarte con infinidad de turistas, siempre he intentado encontrar recovecos que también sean frecuentados por los lugareños. Uno de mis preferidos, aunque en plena via del Corso, es la Galería Alberto Sordi.
Es una galería a la que despreciaría llamándola Comercial, aunque ellos en su página web se dicen "el primer Shopping Mall" en el centro de Roma. Para mí , en cambio, comienza a ser sugerente por su nombre, aunque el edificio se llama Colonna, por estar ubicado en la plaza homónima. Como tal , como galería, surge el proyecto en 1872, cuando Roma se comienza a rediseñar al ser la capital de la República Italiana. No olvidemos que este lugar se encuentra frente al Palacio de Montecittorio, sede del parlamento, por lo cual esta es un área caliente de la capital, donde verdaderamente puedes respirar el pulso de Italia. En este momento, día sí , día no, te encuentras con distintas manifestaciones frente a los "Onoreboles" títutlo con que se honra a los diputados.
La Galería se inauguró en 1922, y hoy alberga pocas y elegantes tiendas (entre ellas, cómo no, Zara). A mi gusto destaca una de objetos de decoración, la de bolsos Braccialini, y especialmente la maravillosa Feltrinelli, con tres plantas, y su sencilla pero acogedora cafetería. Pero para disfrutar de la arquitectura es imposible no dejarse tentar por los bares de snacks en la planta de calle de las dos alas del edificio.
Y desde aquí comienzo mi ruta hacia lo que podemos llamar el corazón del centro: Panteón, Piazza Nabona, Campo dei Fiori, etc, y la nada desdeñable ruta del HELADO. Pero éstas merecen otro post.
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| Es común ver los clásicos edificios revestidos de hiedras |
En cambio ella es naranaja y elegante. También ruidosa, pero no te importa, porque cuando estás de visita el ruido de los coches te suena a la música del lugar. También corres el riesgo de ser atropellado, nadie se para en las líneas de zebra frente a un peatón. Aún así, da gusto caminar sus calles, mirar para arriba a riesgo de ser envestida por un automovilista o motorista, da placer también tratar de camuflarte entre los romanos en su cotidianeidad, para lo cual hay que abrirse de las calles principales.
Y si bien es verdad que cuando caminas por el centro es inevitable tropezarte con infinidad de turistas, siempre he intentado encontrar recovecos que también sean frecuentados por los lugareños. Uno de mis preferidos, aunque en plena via del Corso, es la Galería Alberto Sordi.
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| El interior de la Galería |
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| Manifestación frente al parlamento |
La Galería se inauguró en 1922, y hoy alberga pocas y elegantes tiendas (entre ellas, cómo no, Zara). A mi gusto destaca una de objetos de decoración, la de bolsos Braccialini, y especialmente la maravillosa Feltrinelli, con tres plantas, y su sencilla pero acogedora cafetería. Pero para disfrutar de la arquitectura es imposible no dejarse tentar por los bares de snacks en la planta de calle de las dos alas del edificio.
Y desde aquí comienzo mi ruta hacia lo que podemos llamar el corazón del centro: Panteón, Piazza Nabona, Campo dei Fiori, etc, y la nada desdeñable ruta del HELADO. Pero éstas merecen otro post.
- 10/08/2011 03:37:00 a. m.
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