Visita a Oslo desde un Crucero a los Fiordos

10/07/2012 08:04:00 a. m.

Siempre he dicho que el único crucero que haría alguna vez, al menos por Europa, era el de los Fiordos Noruegos. Pensaba que el paisaje era único y que sus características  había que verlas desde el mar, y que esa visión era  insustituible por la que tendré cuando pasee por los Fiordos desde la tierra.

Ya conté en post anteriores la cantidad de prejuicios que llevaba para decidir hacer turismo desde un Crucero y uno de ellos era que los lugares que visitas no se llegan a conocer en profundidad. En efecto, yo no puedo decir que conozco Noruega después de haber hecho este crucero, y tampoco que conozco las ciudades o pueblos que he visitado, pero sí puedo decir que he visto algunos Fiordos desde el mar, y que me llevo conmigo algunas pinceladas de lo que es Noruega y de su modo de vivir.

Con el Crucero por los Fiordos comienza tu historia de amor con este país escandinavo, y te queda la miel en la boca para volver. Como se sabe los cruceros paran en los puertos de destino durante varias horas del día, unas veces más otras menos, y nunca pasas la noche en las ciudades que visitas. Entonces bajas con esa hora de retorno fijada en la cabeza con una especie de "miedito" a que no te pase nada y pierdas la enorme nave que hace las veces de tu hotel.

En el Puerto de Oslo

Entonces voy a centrar mi post en recomendaciones y consejos para sacarle partido a las paradas, sobre todo a aquellos que decidan no tomar las excursiones que vende la naviera, que son caras, y no te dejan mucha libertad para perderte a tu aire.

Como ya he comentado, elegí el Crucero por los Fiordos Noruegos de Royal Caribbean que salía de Copenhague el 25 de agosto. Nos recomendaron esta compañía tanto mi agente de viajes, como Anahí de Decker, que es otra bloguera especializada en cruceros. También fue definitiva la opción del precio, ya que el de Costa saliendo por las mismas fechas era más caro.

La desierta piscina descubierta del Brilliance of the Seas

La primera sugerencia que haría a quienes quieran repetir mi experiencia es no ir en una fecha tan tardía del verano. En efecto ésta era la última fecha en que el BRILLIANCE OF THE SEAS partía en esta ruta este verano. A finales del mes de agosto en esta zona del norte de Europa ya no es verano y comienza a llover. La piscina al aire libre prácticamente no se aprovecha, y en varias situaciones la lluvia te arruina el paseo por las ciudades de destino.

Llegada a Oslo

Era mi primer Crucero en la vida, y ésta mi primera parada luego de mi primera noche de navegación, y como novata me desperté a las 6 para ver la entrada en el Fiordo de Oslo, inmenso , ancho y desde luego no me arrepiento. Desde el mar puedes apreciar el énclave, ver la configuración del territorio con cantidad de islas, y ya desde la cubierta vas viendo un cierto estilo arquitectónico, un modo de vivir.  Éramos pocos en pie en este inmenso barco, y la aproximación a la Capital Noruega  vale la pena verla desde temprano. El puerto es muy bonito y apenas bajas comienzas como una turista a echar fotos a todo lo que encuentras,  porque no sabes con lo que te encontrarás después.

Apenas pisas la tierra, te encuentras con la opción más conveniente para moverte por Oslo a tu aire, y es la de los autobuses HOP ON HOP OFF, es decir los rojos de doble planta, que tienen una parada practicamente a la puerta del barco. Cuesta 25€ por persona, y toca todos los puntos de interés de la ciudad.

Como mi compañero de viaje tiene movilidad reducida (ya escribiré un Post al respecto), no podíamos optar al autobús, o teníamos que esperar a aquellos que están adaptados en su acceso, optamos por seguir adelante y buscar el centro de la ciudad.


El Puerto de Oslo desde el Crucero



Pocos pasos más adelante nos encontramos con un curioso noruego que promocionaba vestido de vikingo una posibilidad más que apetecible que era hacer una excursión en bicicleta guiada por un guía.




El Grand Hotel en el centro de Oslo


A partir de ahí decidimos buscar la Oficina de Turismo para acceder a la OSLO PASS,  una tarjeta turística que por un módico precio, tienes acceso a todos los museos, a alquilarte una bicicleta del sistema público de Bike Share, a todos los transportes, al barco para ir al Museo Vikingo, y descuento para cantidad de lugares y actividades que como crucerista no tendrás tiempo de disfrutar.
Añadir leyenda

Entonces decidí coger una bicicleta con la que tendría una vista global de la ciudad, y luego debería decidir si  ir a ver a vuelo de pájaro "El Grito" de Eduard Munch, o si me arriesgaba a ir al Museo de este fabuloso pintor expresionista,  que quedaba un poco retirado del centro. Comencé a pedalear y visité la Catedral, el Museo Ibsen, el sencillo Palacio Real y sus jardines, el Ice Bar, y el puerto donde había un festival Multicultural.

Por casualidad pedaleando por el Centro dí con la llamémosla "Zona Cero" , donde ocurrió el atentado de Anders Breibik, y en la que un enorme cartel nos interioriza en los destrozos realizados por este terrorista, y las labores de construcción que se están realizando.


Lamentablemente casi todos los Cruceros que salen de Copenhague llegan a Oslo en domingo, y ésto te impide ver la ciudad en su punto real de actividad y ambiente. La mayoría de las tiendas están cerradas, y apenas están abiertos los negocios de Souvenirs y el Ice Bar (que se merece otro post).

El resto de mis impresiones de la capital noruega, los podeís ver en este vídeo:



You Might Also Like

0 comentarios

Post favorito

SORPRENDENTE BUENOS AIRES

No sé si a alguien que no haya nacido en Buenos Aires esta ciudad le pueda parecer tan fascinante como a mí. Pero comenzar a caminar esta ...

Blog Archive