Mi amiga Cristina López Magarzo me ha dicho que estoy a punto de convertir mi blog en La Cuchara de Constanza en vez de La Maleta de Constanza. Es verdad que ultimamente viajo poco y como mucho. Es que tengo la suerte de participar habitualmente en el evento #Comeycomparte organizado por De Tapas por Sevilla en el que varios blogueros de distintos ámbitos nos reunimos a comer en los bares&restaurantes más 'in' de ña ciudad para conocer las novedades del panorama gastronómico local.
Esta semana nos reunimos cinco activistas de la web 2.0 a probar las virtudes de la comida de La Dalia, un proyecto empresarial joven de los jóvenes hermanos Lázaro Troncoso. Con todo el valor del mundo se atrevieron en plena crisis a la aventura de emprender, y decididos estaban que su concepto de negocio era perfecto para La Alameda.
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Tuvieron la suerte de encontrar un local en Trajano 44, a pocos pasos de la Plaza, e inmediatamente iniciaron todo el proceso de puesta en marcha del diseño, el montaje y la decoración.
De la cocina se ocuparía Alvaro el profesional del tema, ya que se formó en la Taberna del Alabardero y luego ejerció en La Basilica y en el Cenador de Salvador en Madrid. Su hermana Irene tiene formación en turismo y Alberto es un poco el hombre orquesta y el Relaciones Públicas.
La carta fue planteada como "a la carta" valga la redundancia, pero al poco tiempo vieron que no daba resultado, que no obtenían la respuesta deseada. Inmediatamente se dieron cuenta de que a los sevillanos no les gusta eso de comer en platos grandes y pagar 12 euros por él. Entonces se dedicaron a crear un atractivo menú de tapas que es un poco el modo en que se come cuando se sale en Andalucia. Pero tampoco debian hacerlas demasiado pequeñas , es graciosa la pincelada que hace Alberto para contarnos que aqui, en Sevilla, la gente le teme un poco al tapeo de diseño , temiendo que la tapa sea demasiado minimalista y por ende demasiado exigua. Así es que tienen la flexibilidad de adaptarse a todos los públicos, y sobre todo están atentos a que el 50% de su clientela es extranjera. Dicen que éstos vienen referidos por los hoteles de la zona, y algunos comentarios muy positivos que estan teniendo en las guías de viajes.
Nosotros probamos algunos bocados muy exquisitos, y algunos como el palito de Pavía, con una creatividad en la presentación sorprendente. También nos gustó mucho el canelón de carne de toro, y el "envoltini" de confit de patoy pera con reducción al vino de naranja, o la morcilla de arroz con pisto y huevos de codorniz. Especiales son sus croquetas de rape y langostinos con alioli, y no se niegan a poner una simple parrillada de verdura muy demandada por los turistas, que gustan mucho de la propuesta de La Dalia, de poder comer sentados en mesa baja y no en las ruidosas barras que hay por doquier.

Esta semana nos reunimos cinco activistas de la web 2.0 a probar las virtudes de la comida de La Dalia, un proyecto empresarial joven de los jóvenes hermanos Lázaro Troncoso. Con todo el valor del mundo se atrevieron en plena crisis a la aventura de emprender, y decididos estaban que su concepto de negocio era perfecto para La Alameda.
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Tuvieron la suerte de encontrar un local en Trajano 44, a pocos pasos de la Plaza, e inmediatamente iniciaron todo el proceso de puesta en marcha del diseño, el montaje y la decoración.
De la cocina se ocuparía Alvaro el profesional del tema, ya que se formó en la Taberna del Alabardero y luego ejerció en La Basilica y en el Cenador de Salvador en Madrid. Su hermana Irene tiene formación en turismo y Alberto es un poco el hombre orquesta y el Relaciones Públicas.
La carta fue planteada como "a la carta" valga la redundancia, pero al poco tiempo vieron que no daba resultado, que no obtenían la respuesta deseada. Inmediatamente se dieron cuenta de que a los sevillanos no les gusta eso de comer en platos grandes y pagar 12 euros por él. Entonces se dedicaron a crear un atractivo menú de tapas que es un poco el modo en que se come cuando se sale en Andalucia. Pero tampoco debian hacerlas demasiado pequeñas , es graciosa la pincelada que hace Alberto para contarnos que aqui, en Sevilla, la gente le teme un poco al tapeo de diseño , temiendo que la tapa sea demasiado minimalista y por ende demasiado exigua. Así es que tienen la flexibilidad de adaptarse a todos los públicos, y sobre todo están atentos a que el 50% de su clientela es extranjera. Dicen que éstos vienen referidos por los hoteles de la zona, y algunos comentarios muy positivos que estan teniendo en las guías de viajes.
Nosotros probamos algunos bocados muy exquisitos, y algunos como el palito de Pavía, con una creatividad en la presentación sorprendente. También nos gustó mucho el canelón de carne de toro, y el "envoltini" de confit de patoy pera con reducción al vino de naranja, o la morcilla de arroz con pisto y huevos de codorniz. Especiales son sus croquetas de rape y langostinos con alioli, y no se niegan a poner una simple parrillada de verdura muy demandada por los turistas, que gustan mucho de la propuesta de La Dalia, de poder comer sentados en mesa baja y no en las ruidosas barras que hay por doquier.
- 3/07/2013 09:05:00 a. m.
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